Bendita estrella del norte que me rodeas con tus brazos y me acaricias en las noches de vigilia.

Cuando el resto calla tú siempre estás ahí, con tu perenne abrazo y perfecto sosiego.

Solo tú entre tantas iguales  te mantienes firme y segura para mostrarnos el camino.

Porque en el océano de la perfección tú eres la diferente, la que lucha contra la eterna e implacable corriente del universo.

La que pese a todo lo que pueda pasar, siempre estás ahí señalando el norte, el del mundo y el mío.

 

 

Dubhe